CUANDO LA NOCHE SE VISTE DE DRAMA
Victoria épica de Bereikua y López en Biarritz.
Derrotaron en la final del Guante de Oro a Goikoetxea y Elizegi (Eusko Basque)
por un apretado 35 a 33.

El aguacero presagiaba una noche difícil. El frontón Aguilera de Biarritz era un oásis brillante, fosforescente, en medio del diluvio. La lluvia servía de atrezzo a un espectáculo donde la habilidad cuenta pero no lo es todo, donde la fuerza ayuda pero no siempre decide, donde la intuición asiste pero no disipa las dudas, donde la suerte vaga caprichosa por los cuadros verdes pero casi nunca zanja nada. La cesta-punta. Grand chistera o xistera, un artilugio centenario que sigue cautivando a propios y extraños, un espectáculo, una danza, un tuteo con el peligro y la velocidad que engancha y apasiona, una modalidad que vive al margen de grandes titulares y negocios redondos.
A las diez en punto las luces y la música daban paso a los artistas, a los protagonistas de la final del Guante de Oro 2007, que organiza el Biarritz Athletic Club, una galera que rema hacia el futuro de la mano de Lilou, su presidente. Los sones de la banda sonora de 2001: Una Odisea del Espacio invitaban a la épica, que se da con cuentagotas en el deporte moderno, distraído como está en otros menesteres como el marketing o el mercado del dinero. Mercaderes y mercenarios. Casi no quedan deportistas. Pero en el Aguilera sí, se presentaron cuatro, todos ellos consagrados: Bereikua y López, por parte de Jai-Alive, y Goikoetxea y Elizegi, representando a Eusko Basque. Los primeros, de rojo y blanco, con el logotipo de Orange en el pecho. Los segundos, de verde y blanco (la organización desechó el azul marino de otras épocas).
Espadas en alto y las gradas repletas, rebosantes de expectación.
Presentaciones de rigor, calentamiento y elección de material. Cada cual buscaba su pelota en el cestaño: Goiko las saltarinas, Bereikua las más bajas posibles, aunque eso, en Iparralde, es como buscar pepitas de oro en el Ibaizabal.
Arrancaba el partido como arrancan casi todos los grandes compromisos, titubeante. Minutos donde los puntistas miden distancias y botes, y aprovechan para coger su sitio en la cancha. Se dieron insignificantes ventajas y vino el empate a 7. Goiko se esmeraba en quitar el saque a “hunter” Bereikua, y éste afinaba en la jugada porque Goiko tampoco es manco a la hora de cazar en los cuadros delanteros. Peloteo intenso y caras serias. Los pelotaris apenas habían calentado cuando Eusko Basque pidió su primer descanso. El marcador apuntaba un 10-7 a favor de los de Jai-Alive.
El parón infló la tensión en la cancha pero no alivió la ventaja adquirida por los de Jai-Alive, que seguían bombardeando a Adolfo Elizegi, que se defendía como gato panza arriba en la línea del rebote; el de Durango alcanzó pelotas meritorias, provocando los aplausos del respetable, y solo erraba tras peloteos intensos (17-12 y 20-16).

A partir de ahí la final se vistió de verde por unos minutos. Verde esperanza para los de Eusko Basque, que se libraban momentáneamente del yugo de la desventaja. Goikoetxea cogió la batuta de la final, y dirigió la sonata que a él le gusta, en do mayor: derechazos cruzados a media cancha o buscando el txi-txak, y rebotes que empujaban a Imanol López al cuadro 13. El de zaguero de Zumaia aguantó mientras pudo la lluvia de pelotazos y lo hizo con gallardía, usando todos sus recursos, derecha y revés, pero la insistencia de su rival acabó minando a los “colorados”. Con el 20-19 en el marcador Jai-Alive pidió descanso. Algo iba mal. Mientras por megafonía distraían al respetable con un pasodoble que anunciaba drama, de uno y otro bando, pero drama. De todos modos es mejor el pasodoble que los silencios de Iparralde, silencios que sobrecogen, ausentes de corredores y apostadores, calladas que se pueden tocar con la punta de los dedos.
Las directrices de Iñaki Egiguren, máximo responsable de Jai-Alive, no calaron en el juego “colorado”, y los verdes siguieron sumando, escalando el marcador hasta el ansiado cartón 35.
Goiko miraba a Bereikua en los saques, que ejecuta con milimétrica precisión. Antes da unos pocos pasos orquestados, en una liturgia torera que tensa el tanto antes de que arranque. Y el de Zumaia sumaba y sumaba, acompañado de un Elizegi repuesto (21-21, 21-24 y 26-30). Bereikua entraba poco y veía a su zaguero acorralado. Jai-Alive pidió el tercer y último parón. Esta vez sí, las órdenes de Egiguren surtieron efecto: Bereikua entraba a bote pronto y trataba de cortar el juego de Goikoetxea, cargando su revés en la zaga, buscando insistentemente el txi-txak. Además, se permitió el lujo de lanzar un par de costados al ancho (la viveza de la pelota lo permitía), cogiendo desprevenido a su rival; además, Bereikua dejó muerta una dejada de costado en el txoko (30-31). El público no se lo creía y aplaudía, silbaba, gritaba, se agitaban manos, brazos, cuerpos enteros. El gran Kubric no estaba, pero el guión del partido parecía haberlo escrito él. Y lo mejor estaba por llegar, pues el último tramo de la final se disfrazó de túnel del horror. Una alcanzada apurada de Goiko, casi en el cuadro diez, fue pitada por el juez, que vio que la pelota botaba en la xistera del de Zumaia. Los de Eusko Basque protestaron enérgicamente la decisión del árbitro, y hubo palabras densas que acabaron en un rifi-rafe entre Bereikua y Elizegi, que no pasó a mayores.
A partir de ahí se hizo el silencio y durante unos minutos sólo se pudo escuchar el “clac” intenso de la pelota. Empates a 32 y 33. Miradas, descargar eléctricas, y Bereikua se dispuso a sacar. Pelota nueva, o casi nueva. Goiko la deja pasar y la bola, picada, alcanza el rebote. Soplidos entre el respetable, sudores entre allegados y simpatizantes. Bereikua vuelve al cuadro once y se cuadra. Se lanza resuelto y Goiko, indeciso, vuelve a dejar pasar una pelota que caía del cielo con parsimonia; la bola se arrima al rebote, dos metros por encima de la cancha, Elizegi se estira pero no es suficiente, llega a tocar la pelota pero no la neutraliza.
Apoteosis. Aplausos, gritos. La épica de una noche que quedará grabada en las retinas de los más de 1.500 espectadores que acudieron a ver la final del Guante de Oro. Pura competición. Lástima por el resto del mundo, que no estuvo allí

Incidencias:
-92 minutos de juego.
-Lleno absoluto en el frontón Aguilera de Biarritz.
-Evolución del marcador: 1-0; 1-1; 2-2; 2-4; 3-5; 4-5; 4-7; 7-7; 10-7; 10-8; 11-8; 11-9; 13-9; 13-10; 15-10; 15-12; 17-12; 17-13; 18-13; 18-16; 20-16; 20-19; 21-19; 21-20; 21-21; 21-24; 22-24; 22-25; 24-25; 24-27; 25-27; 25-28; 26-28; 26-29; 26-30; 29-30; 29-31; 31-31; 31-32; 32-32; 32-33; 33-33; 35-33.
-Saque inicial para “colorados” (El manista Xala fue quien lanzó la moneda al aire)
-Los jueces señalaron tres faltas: una a López (tanto 11-9), otra a Elizegi (14-10) y una última a Goikoetxea (31-31), que encendió polémica entre los contendientes.
-Dos tantos de saque de Bereikua por ninguno de Goikoetxea.

Polémica zanjada
Bereikua y López se mostraban exultantes tras su ajustada victoria en Biarritz. El de Zumaia resumía la angustia y la tensión vivida en los tantos finales con un explícito “había que estar allí dentro”. “Con esas pelotas no es fácil jugar; no sabes calibrar bien y el pelotazo puede ir muy arriba o quedarse corto”, añadía en referencia al material “andarín” que se exhibe, por lo general, en todas las canchas de Iparralde. Bereikua compartía las opiniones de su “guardaespaldas”: “Ha sido un partido duro en el que los cuatro hemos jugado bastante bien. Estos partidos nunca son fáciles de jugar, pocas veces son vistosos, y lo que importa es ganar”, señalaba el de Berriatua, que consigue así su segundo entorchado de oro. Bereikua llegó al frontón Aguilera arrastrando molestias en el gemelo de la pierna derecha y en la espalda, aunque explica que apenas se resintió en la liza: “Tenía miedo de recaer, pero casi estaba más pendiente de la cesta que de la pierna y la espalda, porque saqué una cesta nueva, con la que había ensayado una vez, y eso me preocupaba. Al final todo fue bien”, declaraba aliviado Julen.
Respecto a la polémica surgida en el abrazo a 31, el de Berriatua zanjaba la cuestión diciendo que “las cosas que pasan en la cancha se quedan en la cancha y ya. Luego te duchas y prosigues con tu vida. Esto es un deporte, y en la vida hay otras cosas más importantes. Yo no le doy más importancia de la que tiene, aunque en el momento te fastidia. La cesta es un juego, salimos a divertirnos y a ganar, y ahí se acaba todo. No hay por qué tomarlo a la tremenda”.

López volverá a jugar hoy en el Gran Premio de Hondarribia y Bereikua reaparece mañana en la “Uni”, con motivo de las semifinales del Markina Hiria.

La mano se acerca a la cesta-punta.
Xala, Unanue y Mendizabal disfrutaron de la final del Guante de Oro.
Foronda tampoco quiso perderse la cita. En la foto Iker Foronda aparece acompañado por Iñaki Egiguren y Eustaquio, responsable de la peluquería Eliveli.

ACLARACIONES A LO PUBLICADO POR EUSKO BASQUE EN SU PÁGINA WEB
Empujada por el hartazgo y por el acoso que miembros de Eusko Basque están ejerciendo sobre pelotaris de la empresa, Jai-Alive se ve en la tesitura de tener que aclarar varios puntos claves de la final de ayer en Biarritz (Guante de Oro, 2007):

1. Tras el tanto que equivalía el empate a 31, Bereikua hizo el ademán de retirarse justo después de que Elizegi le amenazara gravemente con lanzarle la pelota y “romperle la cabeza”, y el juez recriminó a Elizegi su actitud, tras lo cual se incorporó a la cancha. El de Durango ya había hecho gestos muy elocuentes a los jueces desde el principio del partido, y éste le llamó al orden varias veces. El de Durango cumplió su promesa, ya que tras acabar el partido lanzó la pelota intencionadamente al cuerpo de Bereikua, que tuvo que lanzarse al suelo para esquivarla. Afortunadamente la pelota no alcanzó al de Berriatua, pero el público de Biarritz abucheó y pitó fuertemente a Adolfo Elizegi.

2. El Biarritz Athletic Club aseguró ayer que Adolfo Elizegi no volverá a jugar más en el Aguilera. (Presidente del Biarritz Athletic Club: Lilou Echevarria: 0033 680747808)

3. Jai-Alive nunca entra a valorar la actuación de los jueces, que a veces quitan y a veces dan. Lo asume como una circunstancia implícita a la competición.

4. Jai-Alive no quiere entrar en detalles mucho más escabrosos que también acontecieron ayer en la cancha de Aguilera y fuera de la misma, y que vienen repitiéndose en los campeonatos mixtos jugados este verano en Iparralde, hechos protagonizados por responsables de Eusko Basque, delante de infinidad de testigos, entre ellos jueces, responsables del BAC, así como la televisión local de Biarritz y un cámara particular que grabó todo el partido y que pueden documentar objetivamente los hechos acontecidos ayer, aunque tras leer la crónica que figura en la web de Eusko Basque y escuchar a algunos medios hacerse eco de la misma, se ha visto en la obligación de matizar las conclusiones que figuran en esa nota.

5. Desde Jai-Alive achacamos el comportamiento del pelotari de Durango a la tensión y a los nervios del momento. Estamos convencidos de que pelotaris tan espectaculares como Adolfo hacen grande este deporte.

6. Y por último, tal y como apuntamos en la web de Jai-Alive, en el apartado “HOME RUN”: Nos gusta hablar en la cancha. Lo grande del deporte es saber ganar y saber perder. Los demás temas no benefician en nada a una modalidad necesitada de todo tipo de respaldos.

ZEN ESTRENA LA "TXAPELA" DEL MASTER SERIES
DE DONOSTIA EN MARKINA
Este viernes se disputan las dos semifinales del Markina Hiria (22:30 horas)

Jai-Alive anuncia también dos interesantes partidos para este viernes, pues la "Uni" acoge las dos semifinales del Markina Hiria, que aunque no puntua en el ranking del Circuito Orange, ha despertado interés entre los aficionados de la localidad, siempre dispuestos a ver en acción a las figuras puntistas.
Buscarán un hueco en la final Erkiaga-Goitia y Zen-Endika, por un lado, y Bereikua-Pradera y Konpa-López, por otro. Erkiaga y Goitia ya saben lo que es jugar juntos. El de Ispaster debutó acompañado del de Aulesti y después han jugado juntos en el Guante de oro, donde derrotaron a dos parejas de Eusko Basque para caer finalmente ante Goikoetxea y Elizegi. Zen y Endika, por su parte, estrenan la flamante txapela que lograron hace dos semanas en el Master Series de Donostia. En aquella ocasión derrotaron a Bereikua y Pradera con todo merecimiento.
La segunda semifinal también es de muchos quilates; en la misma Bereikua y Pradera tendrán enfrente a Konpa y López.
El festival arrancará a las 22:30 horas.

HOME RUN

Jai-Alive habla en la cancha.

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