¿Por qué decidiste regresar a Euskal Herria?
Había cumplido un ciclo: 16 años de profesional en los EE.UU, y tenía también los diez años que se requieren para hacerme residente y cobrar luego la jubilación. Estaba a gusto, pero quería asentarme y decidí acabar con aquello y venir a jugar aquí.
Y fichó por Jai-Alive.
Si, yo había jugado con Totorika durante siete temporadas, cada vez que venía en verano, pero el año pasado Iñaki Egiguren me convenció para jugar en su empresa.
El año pasado no tuviste demasiada suerte.
La verdad es que ilusión no me faltaba, pero el cuerpo no me respondía. Fue algo raro, me hice análisis y todo. Poco a poco fui mejorando y para el final de temporada ya me sentía mejor. En Navidades disputé varios partidos a un buen nivel. Ahora he cogido dos o tres kilos, y puede que eso me ayude.
Este año has empezado con buen pie.
Si, me encuentro muy bien. Estoy sorprendido de lo bien que estoy jugando. Gané en Noain, con Txelis, en pretemporada, y ahora tengo delante la final del Master Series de Markina. No se puede pedir mucho más.
El verano llega cargado de partidos. ¿Te preocupa tanta actividad?
Esta actividad es buena, sin duda, y espero terminar bien, aunque no será fácil. Pero el Circuito no deja lugar para el relajo, porque hay que puntuar siempre, en cada torneo. Eso motiva, aunque yo soy un pelotari esforzado y los músculos pueden cansarse.
El viernes llega la gran final de la “Uni”. El primero de los dos Master Series que se van a disputar esta temporada en Markina. ¿Impone esta cancha?
La temporada está resultando increíble. Yo llevo nueve años jugando en verano en Euskal Herria, y no había visto nunca este movimiento. Las cosas se están haciendo bien, y eso tiene sus consecuencias, también en Markina. Y eso que los medios de comunicación tampoco ayudan demasiado…
Erkiaga y López os esperan en la final, y ya os ganaron en la liguilla de clasificación.
Pero allí ya no nos jugábamos nada. No había presión. Este viernes será todo muy distinto. En principio ellos tienen menos experiencia y eso nos da cierta ventaja, pero la verdad es que son dos pelotaris muy fríos. Para lo jóvenes que son, les veo muy maduros; sobre todo a Imanol López. Juega siempre muy tranquilo, concentrado. Erkiaga también es muy bueno, pero quizá le falta un poco de valentía, sobre todo en los momentos cruciales.
¿Y qué tienes que decir de tu pareja, Goixerri?
Llevo jugando dos años con él, y nos entendemos a la perfección, tanto dentro como fuera de la cancha. No es un pelotari de mucho poder, pero Jon Iñaki es listo y en cada momento sabe lo que hay que hacer. Estoy encantado de jugar con él.
¿Cómo ves de salud a la xistera?
Nosotros, en Jai-Alive, estamos de lujo. Pero es verdad que la cosa no está para lanzar cohetes.
En una entrevista anterior, Goixerri apuntaba también hacia los pelotaris, cargándoles con parte de la culpa de la situación actual de la modalidad.
Bueno, ha habido de todo. Hay veces que hemos protestado, como en la huelga del 88 -aunque yo no estuve-, o hace unos años, ante Totorika, pero luego nos acobardábamos cuando él hablaba. En aquel momento era la única empresa que había aquí, y aunque los pelotaris no estaban muy a gusto, no se hizo nada. Aquí cada uno ve lo suyo, pero sí, yo creo que somos conscientes de lo que está pasando.
¿En Deba no tiene sustituto?
Hay dos o tres chavales pero como no tenemos frontón largo se van a jugar a otros frontones. Una instalación tan grande es una inversión importante, y hay que pensárselo muy bien. Además, aquí no hay escuela ni nada.
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