IKER FORONDA:

"El circuito Orange es un aliento de esperanza"

Dejó atrás las quinielas de EE.UU. y regresó a Euskal Herria decidido a sacarse una carrera (el año que viene podría ser licenciado de IVEF) y a demostrar su valía en la cancha.
En un año Iker Foronda se ha ganado
un hueco entre los primeras, y en sus vitrinas ya cuelga el trofeo del I Master,
el de Iruñea. Iker suma así los primeros 50 puntos del Circuito Orange, y encabeza la clasificación por delante de Aritz Erkiaga, a quien derrotó en la final del Labrit, el pasado jueves.

Primer torneo de la temporada y primera victoria. ¿Te la esperabas?
Aunque siempre que se juega un torneo se va a por la victoria, pensaba que este era un torneo difícil, ya que en la semifinal jugaba contra Zen, que ha sido uno de los mejores "singlistas" en Dania. Luego, visto el descaro con el que jugo Aritz Erkiaga contra Konpa, y teniendo en cuenta que Konpa me había ganado a mi en Doneztebe, mano a mano, sabia que enfrente tenia a un duro contrario que me daría mucha guerra.
¿Ha sido más fácil de lo previsto?
Se puede decir que visto el resultado (30-21) y teniendo en cuenta la actuación que tuvo en la semifinal Aritz, sí que ha sido más fácil de lo esperado.
¿Pensabas que en la final Erkiaga te lo iba a poner más difícil?
Como he dicho antes sí esperaba una final mas dura, pero anduve muy acertado con el remate y eso hizo que me adelantara en el marcador. Luego solo tuve que mantener la distancia, y quizá esa fue la clave del partido. Erkiaga no logro jugar a su nivel. Mi táctica fue no dejarle coger confianza.
¿Con quién lo has pasado peor, con Zen o con Erkiaga?
Son pelotaris diferentes. Creo que contra Zen fue un poco mas fácil porque vi que el frontón se le echó un poco encima. Él esta acostumbrado a jugar mano a mano en frontón largo, donde es dificilísimo ganarle, y en el corto la pelota lo atropellaba más. El factor cancha me favoreció y vi que se desmoralizaba, así que aproveché para marcharme en el marcador. Con Erkiaga es otra historia. Tiene mil recursos, y a parte de meter todo cubre mucha cancha. Tuve suerte de que no jugara como en la semifinal, ya que de lo contrario las hubiera pasado "canutas" para ganarle.
En Dania ya destacabas en los duelos mano a mano. ¿Te gusta esta disciplina?
Si te soy sincero no es mi especialidad, al menos no lo son las quinielas. Ganaba bastantes más quinielas por parejas que individualmente. Pero en Euskadi creo que se me da bastante bien, porque son partidos. El año pasado quedé campeón y creo que se lo debo un poco a mi preparación física.
De todos modos todos los entendidos coinciden en que has mejorado en el último año. ¿Eres de la misma opinión?
Poco a poco voy mejorando. En EE.UU. aprendí un montón, ya que allí juegas casi todos los días. Pero desde el año pasado creo que he aprendido bastantes cosas jugando con "los tigres". Tuve la suerte de jugar contra los mejores, ya que vienen a Euskadi en verano a jugar con nosotros, y pelearte con ellos ayuda a limar algunos de tus fallos. De todas formas soy de los que considero que siempre se puede mejorar y para ello entrenamos duro todo el año.
¿Cuál es el secreto de Iker Foronda?
La constancia y la entrega. Soy un pelotari al que le gusta su trabajo y siempre lo doy todo. Me dedico al 100% a la pelota y no pierdo la oportunidad que se me presenta de entrenar con los mejores. Creo que en este deporte la afición por la pelota hace mucho a la hora de mejorar.
¿Qué supone para vosotros, los pelotaris, el Circuito Orange?
El circuito Orange es un aliento de esperanza. Como se dijo en la presentación se apuesta tanto por el profesionalismo como por las escuelas de cesta. Es el presente y el futuro al mismo tiempo. Además, creo que después del buen trabajo de gestión que se esta haciendo en la empresa Jai-Alive, el empuje que le da una innovación como es el Circuito Orange ofrece una lectura positiva a este proyecto.
¿Cómo ve el futuro de la modalidad?
Poco a poco se va disipando la espesa niebla que se cernía sobre la modalidad, y va entrando esa luz que tanta falta le hacía a la cesta-punta. Como he comentado antes es muy importante impulsar nuevos proyectos, como el de nuestra empresa, y también ayudar a las escuelas para que éstas no desaparezcan. El futuro de la cesta está en los chavales, en volver a crear afición y en dar buenos espectáculos en la cancha.
Además eres monitor. ¿De vocación?
Si, siempre me ha gustado enseñar. Es por ello que estoy estudiando la licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
¿Cómo ves a las escuelas de cesta-punta? ¿Hay monitores preparados para las distintas escuelas?
Creo que los que están ahora y llevan muchos años han hecho (y siguen haciendo) una gran labor, manteniendo vivas a las escuelas. Hay muy poca ayuda en ese ámbito. Pero considero que hay que reciclarse, porque tal y como va evolucionando el deporte no hay otra salida. Hoy en día es importante tener una preparación adecuada. No solo hacen falta monitores. Hacen falta preparadores físicos, coordinadores deportivos, médicos (o disponer de sitios para que a los jóvenes se les hagan reconocimientos médicos deportivos), etc. Y para ello hacen falta medios. Por ello, nunca he criticado la labor hecha hasta ahora, pero si queremos que la cesta-punta sea algún día como el fútbol, el baloncesto o el tenis, tenemos que redirigir nuestra andadura hacia otros terrenos.