
Urizar, en las gradas de la Uni de Markina este verano en compañía de Félix, ex compañero suyo en Xistera.
URIZAR : “NUEVE FIGURAS ACTUALES LO SERÍAN EN CUALQUIER ÉPOCA”
“MI PADRE SE LLEVÓ LA MAYOR ALEGRÍA DE SU VIDA CUANDO GANÉ CON KAREAGA A URIARTE-ARKARAZO EN EL AÑO 91"
22/09/08 (jai-alive.com)
El markinarra Charli Urizar no es pelotari profesional desde hace cuatro años, pero sigue muy de cerca la actualidad puntista. El delantero alcanzó la gloria en el Campeonato de Euskadi de 1991 en el que derrotó con Kareaga a los favoritos Uriarte-Arkarazo para colarse en semifinales. Unos meses después sufrió una grave lesión en su muñeca derecha, que mermó su rendimiento, pero siguió jugando hasta el 2004. Urizar considera que la cesta vive un gran momento en cuanto a pelotaris y que se está recuperando la afición en Euskal Herria, aunque solicita algo de apoyo, mientras es más pesimista con la situación en Estados Unidos.
¿Mantiene relación con la cesta punta?
Vivo en Orlando, donde hay un frontón que sólo se abre tres meses al año para mantener su licencia, y yo hago de juez por estar en contacto con los amigos. De todos modos, la pelota la sigo a tope y estoy al día.
¿Cómo ve la situación en Estados Unidos?
En Miami se apuesta mucho vía satélite, pero está acudiendo poco público al frontón. En Dania un poco más, pero el nivel de ambos es buenísimo. Estos son los dos frontones básicos que están abiertos todo el año y después están Fort Pierce, que se mantiene dos meses, Okala, otros dos, y Orlando, tres. Desgraciadamente la cesta no pasa por su mejor momento en Estados Unidos y no sé si puede mejorar, pero, al menos, confío es que se mantengan abiertos los dos frontones durante todo el año.
¿Y en Euskal Herria?
Me sorprendió gratamente de la respuesta de la gente, porque estuve varios días en la feria de Markina y hubo mucho público en el frontón. Creo que hay un cuadro fabuloso en Jai Alive y en Eusko Basque también hay un buen cuadro. Para los pelotaris es bueno que existan dos empresas y ojalá que lleguen a algún arreglo cuanto antes por el bien de todos para levantar la cesta de una vez.
¿Se puede ser optimista de cara al futuro?
Hay que tener esperanza, porque hay un buen nivel de pelotaris y en Euskadi creo que la cestá está mejor que hace cuatro o cinco años, porque en Markina antes no venía tanto público y ahora sí. Puede resurgir con un poco de ayuda de televisión.
Habla de un gran cuadro de pelotaris, ¿cuáles son los que más le atraén?
Creo que, al menos, hay nueve figuras actuales de primer orden, que serían figuras en cualquier época. Para mí, adelante Goikoetxea es el mejor, sobre todo mano a mano, y luego Bereikua, Egiguren II y Rekalde marcan la diferencia respecto al resto. Atrás López, Irastorza, Enbil, Iru y Arriaga son los cinco magníficos.
¿Quiénes son sus preferidos de todas las épocas?
Los mejores pelotaris que yo he visto han sido Txikito, Goikoetxea y Félix. En cuanto a mis compañeros preferidos tengo que hablar de Mariano Kareaga, porque me hacía jugar bien, te animaba constantemente, no tenía nunca un mal gesto y era un caballero; y de Osa, con quien jugué en México y me ayudó mucho cuando salía de mi lesión. Esos dos fueron mis zagueros predilectos en partidos y en quinielas americanas he tenido muchos en diversos frontones, pero si me tengo que quedar con uno, lo hago con Urkiaga.
¿Su mejor recuerdo es aquel famoso triunfo del Campeonato de Euskadi?
Lo mejor que me ha pasado es triunfar en mi pueblo, sobre todo para mi padre fue la mayor alegría de su vida el día que ganamos a Uriarte y Arkarazo, porque eran muy favoritos y les pudimos superar por 35-32 cuando nadie daba un duro por las parejas de Sixtera. Como también ganamos a Beaskoetxea-Zulaiaka, también de Eusko Pilota, por 35-16 para pasar a semifinales. Luego perdimos 35-27 con Txikito-Aranburu, aunque los campeones fueron nuestros compañeros Arrasate-Félix.
Llegó a jugar ese mismo año el Mundial, pero después ya no volvió a jugar en Euskal Herria.
En América anduve muy bien unos años antes de venir a jugar aquel verano del 91. Tras jugar el Campeonato de Euskadi y en el Mundial en algunos partidos como suplente me lesioné en la muñeca derecha y ya no fui el mismo, aunque seguí jugando muchos años en Estados Unidos. Antes de la huelga debuté en Fort Pierce (en la imagen) y Hatford, luego fui a México, donde estuve casi dos años y a finales del 95 a Orlando, donde permanecí jugando nueve años. Además, en Orlando me casé con Andreína y tengo una hija, Naia, de 20 meses. |